A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976
Lágrimas contenidas, el eco de las ausencias y las heridas que se niegan a cerrar. A medio siglo del 24 de marzo de 1976, honramos los silencios de quienes sobrevivieron y el dolor de los que faltan, transformando esa memoria en la antorcha de las nuevas generaciones. Porque en cada joven que abraza la verdad, florece la esperanza de un futuro libre. Por ellos, por nosotros y por la democracia siempre.
La Universidad Nacional de Villa Mercedes expresa:

Declaración de la Universidad Nacional de Villa Mercedes a 50 años del golpe de Estado cívico militar del 24 de marzo de 1976
Nuestra Universidad reafirma su compromiso con la memoria histórica, la vigencia del Estado de derecho y la defensa irrestricta de los derechos humanos ante aquella nefasta fecha que marcó el inicio de uno de los períodos más dolorosos y oscuros de la historia argentina, signado por la interrupción del orden constitucional y el quiebre a la democracia, la supresión de las libertades fundamentales y la implementación sistemática del terrorismo de Estado.
En este marco, sostenemos como horizonte ético y político el lema de la experiencia colectiva de nuestro pueblo: Memoria, Verdad y Justicia.
La memoria no es un ejercicio del pasado simplemente, sino una práctica activa que permite asumir sus consecuencias y fortalecer una conciencia democrática orientada al respeto por la dignidad humana.
Recordar implica reconocer el sufrimiento de las víctimas del terrorismo de Estado, en especial de las personas detenidas-desaparecidas, cuyas ausencias siguen siendo una herida abierta para sus familias y para la patria. Los centros clandestinos de detención, las torturas, las violaciones, las vejaciones y los robos de bebés constituyeron prácticas aberrantes y crímenes de lesa humanidad que deben permanecer en la memoria colectiva para ser condenadas y que jamás se repitan. La Universidad Pública Argentina fue una especial víctima de la dictadura: estudiantes, profesores, investigadores, Nodocentes y autoridades así lo atestiguan.
La defensa de los derechos humanos debe proyectarse como una responsabilidad permanente en el presente, e implica promover una cultura basada en el respeto, el diálogo, la pluralidad de ideas y la convivencia pacífica, rechazando toda forma de violencia, discriminación o exclusión.
Nuestra Universidad asume un rol central en la formación de ciudadanos críticos y comprometidos la democracia y por eso la consigna que emergió con fuerza en la recuperación democrática es un principio irrenunciable:
- Nunca Más al terrorismo de Estado.
- Nunca Más a la desaparición de personas.
- Nunca Más a la violencia como forma de organización social.
Este compromiso se proyecta en la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y solidaria, donde la libertad, la igualdad y la dignidad humana sean efectivamente garantizadas para todas las personas.
Sostener viva la memoria de lo ocurrido es una responsabilidad hacia el futuro, y eso exhortamos a toda la comunidad universitaria y a la sociedad en su conjunto a renovar este compromiso colectivo como condición necesaria para que esa fatal y lúgubre historia no se repita.
Villa Mercedes, San Luis, 24 de marzo de 2026
